Y no dejo de decir: ''esta vez sí''.
Reitero: ''una vez más''.
¿Me buscas?
No me encontrarás.
Vete a por otra, que aquí no hay historia;
ni cuentos de hadas perfectas;
ni tinta, ni papel, ni pajaritos al amanecer.

Que bien me vendría un ''te necesito ahora''.
